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Desenmascarar ciertos.





El tranvía que no cogimos,
lo que nos dejamos en aquel
beso, la basura hecha carne
andando por cementos.

Platos fríos olvidados, resquicios
del odio en un cuadrado,
sentados, mugre y suciedad en
esos ojos.

Una de cien hasta que caiga
el tejado de problemas, el peso
del entorno queda grande para
la miradas perdidas.

El vacío terrenal que deja el no
amor en su parvulez, no son
tácitos los hechos en la causa
de sentir el suelo.

Madurar las ideas, caer de
sueños insospechados y volver
a subir por la ingravidez
de lo malo.

Las cuestiones que no cuadran
en 20 líneas de mentira, no me
ayudan a mí pero sí
a vosotros.

Tocar lo que no se puede y
tener la irresponsabilidad
de volcarse por cuatro
labios.

Sentimientos a flor de
papel y desprecio por 4
de 5 de vosotros.


Sé que no viene a cuento pero escribiré versos en su espalda.




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