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Cruces.

Aumentan las páginas,
igual que el pánico a caer
en esta lucha de desequilibrios.

Librado por mis ganas de
estar contigo y la realidad
cierta de saber que no somos.
Nada.

Me paseo por tu cuerpo con
unas pocas miradas intentando
pasos diminutos y vehementes
en tus partes más íntimas.

Hay un grito de salida para el
placer de tener al deseo hecho
piernas, entre la poca paciencia de
desnudarte en cada beso.

Mi impulso es un cobarde actuando,
protagonista si te veo rodeando mi
atmósfera de soledumbre que le dedica
mil pensamientos por segundo a tú cuerpo.

Te sigo mirando como lo hacía
antes de saber que tu boca estaba
hecha para unos labios,como los míos.

Te escribo desde donde poetas lloran
la ausencia de mujer entre líneas.
Voy de lado en las pendientes
del vértigo al caminar contigo.

Hechos de recuerdos, nostálgicos
cuerdos de esperanza.

Te veo más lejos que cerca con
los ojos del que te quiere libre,
sobre su vientre.

Dos frases no te llenan ni
descubren, tampoco hacen justicia
a las pupilas que rompes con tus belleza.

Mi ducha de páginas,
escritos para ella, y su
dirección desconocida.

https://www.youtube.com/watch?v=NcOlwCy_GA8&feature=youtube_gdata_player

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