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Bolacero.

Con voluntad para saber quién eres y qué quieres, pero con identidad configurada por una realidad irreal. No está en tránsito al confinamiento, verdaderamente nunca ha estado, aquel empeño resultó inútil para cuidar cuna, ni si quiera en la adolescencia, mucho menos más allá de los 20 años. Dentro nadie te ha esperado, de ahí que todos los dioses alberguen falsos fieles en falsos templos, quiero decir o hablo, de tesón y empeño para crecer por fuera y por dentro, es decir,  radicar por el cielo de cualquier cuestión material. Actúa ahora el sintigo para la familia, ese núcleo colmado de añicos, cristales rotos, ceniza judía, con odio por encima del odio de tal manera, que la existencia cóncava solloza en dos facciones gotas de insignificancia, actuando conexo a la flor unida al más grande  lírico. Circunstancia vende, vende voluntad por capital, comercio mi ser humano por cuatro monedas, para poder resumir el...

Procés.

Pensar en tu crema el pit, un mirall on puc tocar,  obrir,  tastar la pell de Pandora. Ets la caixa fosca de versos sota mans del poeta. València i Madrid als teus ulls, amb gegants damunt  l´esquena. Verge sense altar, amb mans plenes de branques, pits foradats per mars de semen i tendresa. Musa blau amb negre cap, regna de carrers i portals,  “dona d´aigua” i gel a la llengua. Xiqueta estructurant el món, dibuixant façanes amb els dits plens de deliri, pegant-li foc a la Àrtic del diumenge sense ficar peus a la vorera. Tens pirotècnia als iris, un okupa al cor, tens un poema dins les cames quan portes El Carme baix els tacons. Ets Lluis Llach entre llits i llençols abrigant el trellat universal. Crescuda davall núvols grisos, ànima feble coberta per llums de Nadal, amb neu al clítoris i una brúixola cercant el nord. He trobat, Palaus de Cristall, fets amb botelles de vi rodejats d´arbres clavats en ...

Líquido Marqués.

Encontrar infancia y una musa en el rastro de Madrid, devolver lo prestado a las flores encerradas por una rotonda. En la vigilia pueril oigo sirenas del bosque, pudiendo extraer los cuerpos del  mundo sin salir de España. Vivir rodeado de Venus, quedarme con Pandora traída por  Invierno y  Hércules hacia un colchón en Chueca. Veo a Zeus rendido a la mano de Europa, paradójico como las cosas que has vivido y no te dejan vivir. Materia y antimateria, aniquilación, follar en el segundo solsticio del año a sabiendas de que Luna es un trozo escupido por la tierra, Theia chocó y nació la marea, la noche entre sus piernas, nacieron ojos en un Damasco desnudo, destrozado por la pantomima social, similar a la rosa nacida entre vagabundos. Mujer hecha de Antártida con pájaro en boca que come piel humana, mujer hecha de Antártida, el hielo también quema. En tu mano sostienes un perro navideño y triste, inv...

Cristales.

Tú que has venido de tierras andaluzas, donde el Califato, hace 500 años o más, estaba presente en tu sangre. Eneatipo artista pasado por una soledad que nos acompañará siempre. Recuerda que eres libre, sabes que tenemos arte en nuestras manos y gestos, no pierdas la brújula, encuéntrate para saber quién eres. No busques fuera, habla de ti para ti, el resto no importa, son complementos de una vida que tú has de decorar, a gusto y medida. Construye el mundo interior desde cero como si empezaras a poner sobre el pentagrama la sonata de tus sueños, una luz en tu cueva. Olvida los miedos de la manera en que las hojas borran los lagos, empieza el año enseñando los dientes al almanaque. Sabes que el tiempo no fía a nadie,        sigue viviendo para no tener penitencia, sal de la importancia del humano como fin, último.

En el camino.

Un camino lleno de girasoles, margaritas, retrovisores, lirios, tan desgastados como podridos. Contiene asfalto y pintura estructurando la ciudad, haciendo del tráfico líneas continuas hacia una ruta anónima. Guarda un amor efímero e insulso tiritando, sobre otro cuerpo con una nota de papel en la mesa colmado por despedidas en tinta. Debo seguir el camino, cortar el puente aunque la cabeza se abra en el intento, Despedirlo del verano, desmoronado sin pasos, porque he aprendido a volar aunque topando de hostias contra toda esquina. El camino es deber “madurar” y romper la maldición del niño eterno, es el conducto para viajar de la seguridad emocional hasta los adentros, el camino son restos de los desvencijados sin aliento. Quiero el mío, propio, asfaltado, sin penas ni baches ni renuncias, lo quiero todo aunque me quede solo restos de subsistencia. El camino ha  enseñado: que puedes robar poemas al tiempo, qu...

Kush

Los relojes se han largado y sigo rezando a sus demonios, no puedo vestir más cuerpos de reina. Busco la tranquilidad de Austria en mis parpados, lejos de la ciudad, alzada por bicis mojadas, caravanas de plata lentas junto a  porches bordeando toda la casa. De momento, lo más cercano son balizas llenas de harapos corriendo dentro del amanecer sucio,  tras la historia de la sexualidad y sus tragedias bendecidas. De momento hay una barca de mimbre bajo el sol lunar encallada, sobre las playas del fin del mundo, siendo una flor desperezada en el hocico del lobo estepario. Es cierto que emborracho el alma y no recuerdo esas historias, por ello no debo vestir más cuerpos,  de reina. Aunque el tiempo me arropa con Billie Holiday, de Carles y su No de Nunca, con anestesia en esferas de Kerouac, caminos, perdones, culpas rodeando a Cesardé, pido que vuelvas bohemio de mierda, devuélvelo porque te lo es...

Éluard

Eres la Gala del s. XXI,  hálito de arte  plasmado en versos, olor a jardín botánico y polvo aun ardiendo. La mujer de otro Dalí,  el poeta de los Andes  escribiendo Europa  dentro de su vientre. Otro o el Picasso de los poemas. Gala, con indumentaria moderna, reina sin baraja, ella calza otra época pero está rota por los mismos sentimientos, porque el mundo no ha cambiado a pesar de haberla resucitado. Gala, aunque no sea su nombre, la primera del siglo,  ella frota sus erizados  pezones tras el sexo, va vestida de noche y recita orgasmos en la tarima de una cama. Cuando pienso que es mía recuerdo las palabras de Carles  “Una mujer no es de nadie”, y tú eres una mujer y tú eres de nadie. Vienes e inauguras el descampado desértico con tus zapatos rojos, con el terciopelo azul, de Lynch, que guardas en los ojos, tienes vicio entre la lengua,  tus dientes y mi entrepierna. ...

En Teogonía.

Las chicas como tú no existen, son una fantasía tripulada por la suerte. Las chicas como tú son las mujeres del siglo. Nada de amor romántico, ni caricias al tempo. Vienen como tifones, apuestan todo al rojo, giran la ruleta aunque se jueguen la bancarrota. Te follan, no te hacen el amor, las chicas como tú no existen. Y de existir vuelan desnudas e invisibles, surcando infiernos de poetas y soñadores. Las chicas como tú, que son mujeres, no  les pesan las primaveras ni los inviernos que vistan, beben vino peleón, rompen estereotipos. Salen de la nada con un adiós, sin beso ni pollas, y a la nada vuelven. Las chicas como tú dejan el alma temblando, en babia sobre una balanza, siempre ganan la batalla y te desnudan los adentros. Chica, las mujeres como tú también beben ron, se drogan llorando, a solas, con su dolor y llevan los remiendos siempre a cuestas. Ellas, se curan las heridas con sal en la lengua, podrían par...

En silencio.

Me entrego al amor y la pasión como si supiera que los mares no van a romper, que las escopetas no soltarán pólvora y casquillos, pero no me completan. Ninguno, el maternal, afectivo carnal, paternal y fraternal, vacíos. En la órbita todo podrido y dañado, como un desplazamiento continuo, algo para lo que no estoy hecho ni dicho. Lejos de todos, arruinado de perspectivas, con solo un eco retumbando entre los dedos que hace memoria en estas páginas, sobre lo miserable del globo. Soy una especie de daños colaterales apilados en un cuerpo, lleno de errores ajenos y propios, los últimos solventados aunque con incidencias. Llegan los cuerpos y me rodean con la basura mental albergada, me llenan de escombros y se marchan. Necesito un cariño que aquí no cabe, he visto todo pasar por los iris y he retenido solo mierda. Resignarme a los descosidos de los núcleos, aunque esté fatigado de ser un remiendo de mano en mano, com...

Me tendrás.

Léeme cuando no esté, entiende a la soledad como la mejor compañía, cuídala como si fuera yo, dale cobijo en el tifón de mi ausencia, por qué no estaré para siempre, tú eres libre y a mí me están creciendo alas. Te quiero como a un vuelo de nieve por las sienes o como a la mejor cebada que cruza tráqueas. Porque vienes de lejos, parida por una canción de Iván Ferreiro, salida de una voz tenue entre el gemido de la noche y el horizonte follado, a orillas de una playa, por dos adolescentes. Porque eres miedo y desamparo en una habitación a oscuras, te vistes de drama para pasear tacones llorosos por la ciudad, tú arreglas los descosidos con drogas y Steinburg. Pandora, eres clase esperando el metro, se alza 1,55 de belleza entre tus piernas, por encima de todas las musas. Ella abriga sus miedos entre piel fría, los mata con amores insustanciales, es una kamikaze vestida de seda. Visita los suburbios, acampa en el pecho, nad...