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Líquido Marqués.

Encontrar infancia y una musa en el rastro de Madrid, devolver lo prestado a las flores encerradas por una rotonda. En la vigilia pueril oigo sirenas del bosque, pudiendo extraer los cuerpos del  mundo sin salir de España. Vivir rodeado de Venus, quedarme con Pandora traída por  Invierno y  Hércules hacia un colchón en Chueca. Veo a Zeus rendido a la mano de Europa, paradójico como las cosas que has vivido y no te dejan vivir. Materia y antimateria, aniquilación, follar en el segundo solsticio del año a sabiendas de que Luna es un trozo escupido por la tierra, Theia chocó y nació la marea, la noche entre sus piernas, nacieron ojos en un Damasco desnudo, destrozado por la pantomima social, similar a la rosa nacida entre vagabundos. Mujer hecha de Antártida con pájaro en boca que come piel humana, mujer hecha de Antártida, el hielo también quema. En tu mano sostienes un perro navideño y triste, inv...

Cristales.

Tú que has venido de tierras andaluzas, donde el Califato, hace 500 años o más, estaba presente en tu sangre. Eneatipo artista pasado por una soledad que nos acompañará siempre. Recuerda que eres libre, sabes que tenemos arte en nuestras manos y gestos, no pierdas la brújula, encuéntrate para saber quién eres. No busques fuera, habla de ti para ti, el resto no importa, son complementos de una vida que tú has de decorar, a gusto y medida. Construye el mundo interior desde cero como si empezaras a poner sobre el pentagrama la sonata de tus sueños, una luz en tu cueva. Olvida los miedos de la manera en que las hojas borran los lagos, empieza el año enseñando los dientes al almanaque. Sabes que el tiempo no fía a nadie,        sigue viviendo para no tener penitencia, sal de la importancia del humano como fin, último.

En el camino.

Un camino lleno de girasoles, margaritas, retrovisores, lirios, tan desgastados como podridos. Contiene asfalto y pintura estructurando la ciudad, haciendo del tráfico líneas continuas hacia una ruta anónima. Guarda un amor efímero e insulso tiritando, sobre otro cuerpo con una nota de papel en la mesa colmado por despedidas en tinta. Debo seguir el camino, cortar el puente aunque la cabeza se abra en el intento, Despedirlo del verano, desmoronado sin pasos, porque he aprendido a volar aunque topando de hostias contra toda esquina. El camino es deber “madurar” y romper la maldición del niño eterno, es el conducto para viajar de la seguridad emocional hasta los adentros, el camino son restos de los desvencijados sin aliento. Quiero el mío, propio, asfaltado, sin penas ni baches ni renuncias, lo quiero todo aunque me quede solo restos de subsistencia. El camino ha  enseñado: que puedes robar poemas al tiempo, qu...

Kush

Los relojes se han largado y sigo rezando a sus demonios, no puedo vestir más cuerpos de reina. Busco la tranquilidad de Austria en mis parpados, lejos de la ciudad, alzada por bicis mojadas, caravanas de plata lentas junto a  porches bordeando toda la casa. De momento, lo más cercano son balizas llenas de harapos corriendo dentro del amanecer sucio,  tras la historia de la sexualidad y sus tragedias bendecidas. De momento hay una barca de mimbre bajo el sol lunar encallada, sobre las playas del fin del mundo, siendo una flor desperezada en el hocico del lobo estepario. Es cierto que emborracho el alma y no recuerdo esas historias, por ello no debo vestir más cuerpos,  de reina. Aunque el tiempo me arropa con Billie Holiday, de Carles y su No de Nunca, con anestesia en esferas de Kerouac, caminos, perdones, culpas rodeando a Cesardé, pido que vuelvas bohemio de mierda, devuélvelo porque te lo es...

Éluard

Eres la Gala del s. XXI,  hálito de arte  plasmado en versos, olor a jardín botánico y polvo aun ardiendo. La mujer de otro Dalí,  el poeta de los Andes  escribiendo Europa  dentro de su vientre. Otro o el Picasso de los poemas. Gala, con indumentaria moderna, reina sin baraja, ella calza otra época pero está rota por los mismos sentimientos, porque el mundo no ha cambiado a pesar de haberla resucitado. Gala, aunque no sea su nombre, la primera del siglo,  ella frota sus erizados  pezones tras el sexo, va vestida de noche y recita orgasmos en la tarima de una cama. Cuando pienso que es mía recuerdo las palabras de Carles  “Una mujer no es de nadie”, y tú eres una mujer y tú eres de nadie. Vienes e inauguras el descampado desértico con tus zapatos rojos, con el terciopelo azul, de Lynch, que guardas en los ojos, tienes vicio entre la lengua,  tus dientes y mi entrepierna. ...

En Teogonía.

Las chicas como tú no existen, son una fantasía tripulada por la suerte. Las chicas como tú son las mujeres del siglo. Nada de amor romántico, ni caricias al tempo. Vienen como tifones, apuestan todo al rojo, giran la ruleta aunque se jueguen la bancarrota. Te follan, no te hacen el amor, las chicas como tú no existen. Y de existir vuelan desnudas e invisibles, surcando infiernos de poetas y soñadores. Las chicas como tú, que son mujeres, no  les pesan las primaveras ni los inviernos que vistan, beben vino peleón, rompen estereotipos. Salen de la nada con un adiós, sin beso ni pollas, y a la nada vuelven. Las chicas como tú dejan el alma temblando, en babia sobre una balanza, siempre ganan la batalla y te desnudan los adentros. Chica, las mujeres como tú también beben ron, se drogan llorando, a solas, con su dolor y llevan los remiendos siempre a cuestas. Ellas, se curan las heridas con sal en la lengua, podrían par...

En silencio.

Me entrego al amor y la pasión como si supiera que los mares no van a romper, que las escopetas no soltarán pólvora y casquillos, pero no me completan. Ninguno, el maternal, afectivo carnal, paternal y fraternal, vacíos. En la órbita todo podrido y dañado, como un desplazamiento continuo, algo para lo que no estoy hecho ni dicho. Lejos de todos, arruinado de perspectivas, con solo un eco retumbando entre los dedos que hace memoria en estas páginas, sobre lo miserable del globo. Soy una especie de daños colaterales apilados en un cuerpo, lleno de errores ajenos y propios, los últimos solventados aunque con incidencias. Llegan los cuerpos y me rodean con la basura mental albergada, me llenan de escombros y se marchan. Necesito un cariño que aquí no cabe, he visto todo pasar por los iris y he retenido solo mierda. Resignarme a los descosidos de los núcleos, aunque esté fatigado de ser un remiendo de mano en mano, com...

Me tendrás.

Léeme cuando no esté, entiende a la soledad como la mejor compañía, cuídala como si fuera yo, dale cobijo en el tifón de mi ausencia, por qué no estaré para siempre, tú eres libre y a mí me están creciendo alas. Te quiero como a un vuelo de nieve por las sienes o como a la mejor cebada que cruza tráqueas. Porque vienes de lejos, parida por una canción de Iván Ferreiro, salida de una voz tenue entre el gemido de la noche y el horizonte follado, a orillas de una playa, por dos adolescentes. Porque eres miedo y desamparo en una habitación a oscuras, te vistes de drama para pasear tacones llorosos por la ciudad, tú arreglas los descosidos con drogas y Steinburg. Pandora, eres clase esperando el metro, se alza 1,55 de belleza entre tus piernas, por encima de todas las musas. Ella abriga sus miedos entre piel fría, los mata con amores insustanciales, es una kamikaze vestida de seda. Visita los suburbios, acampa en el pecho, nad...

101

Fui tu pareja de swin en el balcón de los papeles escritos que vuelan a casa, con legañas en los iris, sin el corazón dejado en tu puño. Entre fachadas mojadas pude sentir en el pecho, tu gemido. Descubrí que hay carreteras secundarías y paralelas al naufragio, lo vi en el vino de tus labios, en las gaviotas dibujadas de tus ojos junto al mapa sideral estampado en tu cara, hecho de pecas. Me has enseñado el mantel amarillo sobre tu niñez de vuelta, has humedecido la palidez arenosa, he visto la despedida bajando vertical por tus pómulos. Chica bohemia, alternativa, de pelo mediterráneo, ojos de playa orillada y restos químicos en el tabique, eres bálsamo ardiendo, bolsillos rotos llenos de billetes, eres Heroes de Bowie. Después de tu nombre el verano vendrá cargado de terrazas y cervezas sin ti, te absorberá ese pueblo, no dolerá porqué distancia es la mi padre y su abandono a los 3 años. Has pintado con el ver...

Dos estrellas.

Ayer nos vimos, hoy Júpiter y Venus se alinean, somos un preludio del juego astral, una caricia determinada por el desconocimiento. Te conviertes en días de recuerdo, yo en un jardín de nostalgias cuando después de verte está esperando un bus y sus paradas, lejos de tu carne. Puedes revivir de camino al rectángulo, porque me has bailado entre violines de media noche y restos romanos cubiertos de agua. Las calles te deben algo cuando me paseas de la mano, estoy en deuda con la ciudad. Tienes en cada línea de flexión un trozo de abandono, eres una canción de Iván Ferreiro sonando para el rincón onírico del vicio. Te puedo revivir en las manchas de flujo sobre el lienzo pero mi sudor estará solo en la caja deshabitada de tus ojos tristes. Te vas en un falso domingo hijo del miércoles, has cuidado mi ciego como salido de tu matriz, con tus caricias de tinta negra eternas, no me escupas del bucle existente en tu pecho. ...

Pretuieste talent

Abrigar el talento. Hacerlo de la mejor manera, como si fuera la caricia en el momento del latido entre unas piernas abiertas. Lo abrigo de ojos esqueléticos porqué los pájaros de porcelana en los pulmones piden hacerlo, protejo esta parte viva en el reflejo. Dejo se acurruque en la realidad del pobre también en el desconocimiento del rico, deshabito el talento de la rutina, cuelga en tu balcón bajo el sol nocturno, lo resguardo de la farola hueca, del cosmos en tu pecho, del cuadro de tu mente. Lo cuido de la ciudad y su rostro pintado con lágrimas, come tres tipos de amores distintos también speed sobre la guitarra, dejo que cruce semáforos en rojo por madrugadas de terror maldito, se pegue la hostia y vuelva llorando. Cae de los bolsillos por los reductos de Ruzafa, el Carmen o tras el Glop cuando poto hasta la bilis. Reposa los martes si me acoges entre tus líneas y laberintos, sufre sin las tracas de tu patio i...

El tejado.

Se ha sentado alguien en el bus, con un olor parecido al que desprendes. Está acercando a mis labios otra vez, el recuerdo de los tuyos, como si la noche no hubiera sido suficiente en mi tiempo para soñar con ellos. Una nueva semana me da los buenos días de esta manera, trayéndote entre sol de finales de mayo y bostezos de lunes. No sé dejar de pensar en la conexión anidada en nuestros pechos, no entiendo todavía el mundo que me has abierto, debería cogerlo, abrigarlo entre   las manos, caminar desnudo por él, bordear toda su magnitud como cuando recorro con la punta de la lengua la costa de tus comisuras. Es criminal el desalojo de nuestra bocas, cuando me llenas los ojos de niños con hambre, la carne de despedida en polígonos y tráfico, es criminal el desalojo de nuestras bocas, cuando caminas hacia el metro y yo me hundo en la ciudad donde puedo vaciar todo de lo que me has llenado las pupilas. Me devuelve...