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Cinco minutos en Bagdad.



Ni canción de buenas noches, ni
despedida, solo péndulos rotos que
cuelgan de las heridas.

Está rayado el tocadiscos de bregar
con la misma canción, hoy me despido 
de los aullidos a la luna,

de las emociones por encontrar 
en ti a la más puta que me
escuche.

A la que desatiende sus necesidades para
quebrarse conmigo y que llore todas
mis desilusiones.

Le dije que la canción solo duraba
tres minutos y ella ya estaba, despidiéndose,
 en la puerta.

Asfixiando pocos meses en unos
cinco minutos, esa pena se reviviría
en días,

en amalgamas de tragedias hechas
carne por mis huesos, rodeando todo
lo que quise ser.


Mi renuncia personal es un circo divirtiendo
a mi fracaso que sabe de acaboses 
por mis letras.






Comentarios

  1. Está rayado el tocadiscos de bregar
    con la misma canción, hoy me despido
    de los aullidos a la luna ..

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  2. Se agradece un seguidor más, bienvenido! Compártelo si quieres!

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