(imagen de Steve Salo)
No me creeréis pero ya escribía esto antes de nutrirme con esos poemas:
Soy el espejo que todavía no se ha roto
tu cuentakilómetros suma más números
y en la gasolinera hay un perro abandonado.
Soy el dolor peor que el parto, que la muerte
por eso te alejas y vives lejos de esta mala
pata.
Y para qué volver a enamorarte, no quiero
volver a clavarte la espada y dejarte
colgando de mis partes.
Ahora para tu cuerpo seré un extraño
en su propia casa,
un problema menos que disfrazas.
Corrían los extraños debajo del puente
mientras tú me bailabas txarango
y dejaba de buscar exilio.
Me abandonaste y los paganos quemaron iglesias
soy una rata hasta para mis mejores amigos.
Pídele permiso a tus padres para leer este poema.
https://www.youtube.com/watch?v=7oH4r4TIsss&list=PLOVbqFFpRDnxaAjA0QBu770e0fnebUniU&index=15

Comentarios
Publicar un comentario