Ir al contenido principal

Zafiros




Estoy rompiendo núcleos de tristeza,
vuelvo a hacer rodar a mi experiencia
me vasto con un sucio atrezo.

Ya he tenido versos ciegos en tu pelo
he comido abandonos más difíciles de
masticar que el propio ego.

Hoy me suelto las riendas, en mi desconfianza,
dejo que se apliquen el cuento mis años
de errores.

Yo me protejo de mi mismo aunque el
daño ya esté marcado, todo hecho y la
casa por demoler.

Aunque resulte impropio para mis veinte,
no hay más dolor que yo, yo, yo y después
yo mismo, llueve a ego en mi ventana.

Cambio andares borrachos por ojos que
descansen en las madrugadas y no mueran
como lo hacen todos.

Me visto de esperanza y marco la casilla
de la incertidumbre porque no sé quien llenará
este jardín en el tiempo.

Sueño mi muerte asumiendo que viene por derecho
o por izquierdo, que más da si cada vez esto
es menos techo.

Y más débil como mis pilares cuando crecí, yo
me he vencido a mí mismo y aún así nadie ha
ganado, todo sigue en derrota.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Procés.

Pensar en tu crema el pit, un mirall on puc tocar,  obrir,  tastar la pell de Pandora. Ets la caixa fosca de versos sota mans del poeta. València i Madrid als teus ulls, amb gegants damunt  l´esquena. Verge sense altar, amb mans plenes de branques, pits foradats per mars de semen i tendresa. Musa blau amb negre cap, regna de carrers i portals,  “dona d´aigua” i gel a la llengua. Xiqueta estructurant el món, dibuixant façanes amb els dits plens de deliri, pegant-li foc a la Àrtic del diumenge sense ficar peus a la vorera. Tens pirotècnia als iris, un okupa al cor, tens un poema dins les cames quan portes El Carme baix els tacons. Ets Lluis Llach entre llits i llençols abrigant el trellat universal. Crescuda davall núvols grisos, ànima feble coberta per llums de Nadal, amb neu al clítoris i una brúixola cercant el nord. He trobat, Palaus de Cristall, fets amb botelles de vi rodejats d´arbres clavats en ...

Blue train.

Yo también iba en esos ritmos, fui aquella trompeta, el trombón, las teclas de ese piano, por encima de ese bajo y por el techo de esa batería. En un sueño era el aire cruzando notas, siendo melodías en oídos del 57, arte, gran calibre y máximo exponente no solo un negro esclavo, también la sensación del momento porqué yo con él abrazaba ese éxito. ¿Y hoy quién te recuerda? ¿Qué ojos te sangran? ¿Dónde están las sirenas? Mis páginas te contestan, Valencia te contesta, desde aquí hasta tu lápida donde suenas todas las noches, en tu cementerio de la cultura. Fuiste arte sin voz pero si con nombre, y así mueren mis noches bajo sábanas de música, sobre sueños por cumplir: colgando de lo más alto de la mentira. Lo que no pude ser fue aquel saxofón tenor John, no pude serlo, aquello que era solo tuyo y de la música. https://www.youtube.com/watch?v=cRLIdnHnc84

Unidimensional

Voces de Ucrania han devuelto el poema, mis manos siguen custodiando de él. Sigo cuidando de Mario, aprendiendo a comprender que las sirenas también pueden andar descalzas por la ciudad. Desde el cosmódromo en la arena busqué el manual para ser niño, mientras pienso que los que existen no están en las redes sociales. Mientras cumplo el trabajo que nadie quiere realizar. La voluntad del poeta la perdí en sol de mayo, como una enfermedad silenciosa en aquellas pupilas. Vuelvo a ver piedras besando flores, hablo de vida real intuyendo tiempos de lápida y ramos. Vuelvo con suavidad en la boca y en la piel, suficiente como para hacer resbalar al mundo entre ella. Veo en mí brillar la dermis del ébano cuando la moda es un absurdo innecesario, veo aquí un santo entre los bosques, la cirrosis que mató a Kerouac, lenguaje y estructura de abejas mientras confecciono un fragmento escrito al que llamo, "Jalea...