Ir al contenido principal

Primaveras.






Hoy me siento viejo, arraigado por la
edad y atravesado por el tiempo.
Desmitificada va por ahí mi juventud
sé que ella sabe que no sería eterno.

Solía tener quince constantemente
pero ya se ha caído todo el otoño en
estos versos pasando las estaciones
sin avisar si quiera.

Era: zapatillas rotas, balones de fútbol
encalados y ahora solo miradas
perdidas, caladas nocivas y odio en
todas partes.

Puertas cerradas, ojos sangrantes,
amores desperdiciados, cicatrices
mentales son la herencia que me
dejaron esos quince.

Hoy testarudo como el invierno con los
mendigos, profundo como tus labios y
las chimeneas, pero ya no joven.

Tengo a mi juventud en un constante
coma, algo que todos los días me quema,
encendido por mi vejez mental siempre en suma.

Todos los días recuerdo como fue mi infancia,
no recuerdo nada.


https://www.youtube.com/watch?v=UXSnqPV28ZM

Comentarios

Entradas populares de este blog

Procés.

Pensar en tu crema el pit, un mirall on puc tocar,  obrir,  tastar la pell de Pandora. Ets la caixa fosca de versos sota mans del poeta. València i Madrid als teus ulls, amb gegants damunt  l´esquena. Verge sense altar, amb mans plenes de branques, pits foradats per mars de semen i tendresa. Musa blau amb negre cap, regna de carrers i portals,  “dona d´aigua” i gel a la llengua. Xiqueta estructurant el món, dibuixant façanes amb els dits plens de deliri, pegant-li foc a la Àrtic del diumenge sense ficar peus a la vorera. Tens pirotècnia als iris, un okupa al cor, tens un poema dins les cames quan portes El Carme baix els tacons. Ets Lluis Llach entre llits i llençols abrigant el trellat universal. Crescuda davall núvols grisos, ànima feble coberta per llums de Nadal, amb neu al clítoris i una brúixola cercant el nord. He trobat, Palaus de Cristall, fets amb botelles de vi rodejats d´arbres clavats en ...

Blue train.

Yo también iba en esos ritmos, fui aquella trompeta, el trombón, las teclas de ese piano, por encima de ese bajo y por el techo de esa batería. En un sueño era el aire cruzando notas, siendo melodías en oídos del 57, arte, gran calibre y máximo exponente no solo un negro esclavo, también la sensación del momento porqué yo con él abrazaba ese éxito. ¿Y hoy quién te recuerda? ¿Qué ojos te sangran? ¿Dónde están las sirenas? Mis páginas te contestan, Valencia te contesta, desde aquí hasta tu lápida donde suenas todas las noches, en tu cementerio de la cultura. Fuiste arte sin voz pero si con nombre, y así mueren mis noches bajo sábanas de música, sobre sueños por cumplir: colgando de lo más alto de la mentira. Lo que no pude ser fue aquel saxofón tenor John, no pude serlo, aquello que era solo tuyo y de la música. https://www.youtube.com/watch?v=cRLIdnHnc84

Unidimensional

Voces de Ucrania han devuelto el poema, mis manos siguen custodiando de él. Sigo cuidando de Mario, aprendiendo a comprender que las sirenas también pueden andar descalzas por la ciudad. Desde el cosmódromo en la arena busqué el manual para ser niño, mientras pienso que los que existen no están en las redes sociales. Mientras cumplo el trabajo que nadie quiere realizar. La voluntad del poeta la perdí en sol de mayo, como una enfermedad silenciosa en aquellas pupilas. Vuelvo a ver piedras besando flores, hablo de vida real intuyendo tiempos de lápida y ramos. Vuelvo con suavidad en la boca y en la piel, suficiente como para hacer resbalar al mundo entre ella. Veo en mí brillar la dermis del ébano cuando la moda es un absurdo innecesario, veo aquí un santo entre los bosques, la cirrosis que mató a Kerouac, lenguaje y estructura de abejas mientras confecciono un fragmento escrito al que llamo, "Jalea...