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Piedras y despedidas, habibi.



He soñado con esas palabras y las he

dejado entrar en la carne, libres, como
el cuchillo en cualquier horizonte de la 
vida.

Dejé de lamentarme por haber perdido
el amor de mi vida, pero la sangre está
reciente como bien abierta está la herida.

Ya no te escribiré poemas por la espalda,
ya no haré estrofas inspirándome en el
espacio que dejaban tus orgasmos.

La lefa caerá, no en tu abdomen, y yo
estaré arrodillado sin consuelo dándole de
comer a mis perros hambrientos.

Conduzco hacia el destierro y tus labios
no piden claudicar más en los míos.

Los recuerdos por la mente me acabarán
sacando los ojos como cuervos a quien
se lo merece.

Soy el último rincón de la basura donde 
solo caben los corazones rotos y los
relojes parados.

Me dedicaré a vender rosas y mecheros
para ver si te encuentro en la terraza
de cualquier bar.

Qué sería del amor sin sufrir por algo que
se va y lo ves alejarse haciéndole el relevo
a tus miedos.

Quiero un corazón tranquilo como el de
las piedras.

https://www.youtube.com/watch?v=3dzoRRSzdjk

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